|
Somos una iglesia de Cristo establecida según al ejemplo de las iglesias locales en el Nuevo Testamento. Creemos en la autoritativa palabra de Dios y nos dará gusto proveerle respuestas a sus preguntas Bíblicas sobre lo que practicamos en nuestros servicios de adoración. Alabamos a Jesús El Cristo como el Hijo de Dios y nuestra meta es glorifícale (Efesios 3:21). Nuestro propósito y total devoción es para Cristo y no para algún hombre o alguna institución (1 Corintios 2:5).
Nuestros servicios de adoración son simples pero devotos. Visitantes a nuestras asambleas encuentran el edificio poco atractivo pero muy común en comparación a los muchos otros edificios de otros grupos religiosos.
Hacemos un esfuerzo consciente de guiarnos únicamente por lo que dice la palabra de Dios para todos nuestros actos de adoración hacia Dios. Como resultado, nuestro servicio de adoración a Dios incluye los siguientes actos:
- Cantamos himnos espirituales sin instrumentos en adoración a Dios y para animar el uno al otro (Efesios 5:19). Hay himnarios disponibles en español para quien quiera desee acompañarnos en nuestros canticos de adoración hacia Dios.
- Oramos juntos dándole gracias a nuestro Padre Dios por sus bendiciones y hacemos plegarias que nos siga bendiciendo. En cada reunión, los varones Cristianos de nuestra familia espiritual nos dirigen en estas oraciones.
- Participamos de la cena del Señor cada primer día de la semana esto es cada domingo (Hechos 20:7). Este acto solemne de adoración a Dios recordamos lo que nuestro Señor Jesús hizo por nosotros al morir en la cruz del calvario. Cada semana, diferentes varones dirigen este acto y hacen un breve comentario con respecto a su significado y después nos dirigen en oración dando gracias por estos emblemas (1 Corintios 11:24).
- Estudiamos juntos la palabra de Dios mientras el evangelista o predicador nos predica un sermón sobre algún tema Bíblico (Hechos 20:7).
- Ofrendamos según cada uno haya prosperado para tener los fondos necesarios para hacer la obra del Señor (1 Corintios 16:1-2). Nunca queremos que el visitante se sienta obligado a contribuir, es un privilegio para los miembros de la iglesia.
|